Menú
Contact

Máquinas Entendiéndonos

Máquinas Entendiéndonos

Al mismo tiempo que se crea esta hoja y se escribe esta línea de texto, se han enviado 18.100.000 millones de mensajes, se han posteado 55.140 fotos en Instagram, se están reproduciendo 4.5 millones de videos en YouTube, Google está procesando 4.497.420 búsquedas y estos son tan solo algunos ejemplos de que  la generación de data es imparable. 

Todos los días y en todo momento estamos produciendo data: a qué hora ponemos la alarma, cuántas veces se posponemos, cual es la primera aplicación  que  abrimos en nuestro celular, a quién le enviamos  o de quién recibimos el primer WhatsApp, qué red social abrimos, cuál fue el perfil que más llamó  nuestra  atención, cuántos likes dimos, a quién, incluso por qué, qué páginas visitamos, cuánto tiempo nos demoramos leyendo un artículo, en fin, solo he descrito los primeros diez minutos habituales de cualquier ser humano común, ahora puedes imaginarte la cantidad de información que generamos en el transcurso de  todo un día.  

En los últimos cinco años hemos generado el 90% de la data documentada en todo el mundo, y no es de sorprendernos porque desde el descubrimiento del procesador de cómputo en el año 1970 por Intel, el ser humano siempre ha buscado mejorar esa capacidad, haciéndola más rápida, poderosa y con unos costos de producción más bajos. Esto es en pocas  palabras, la explicación de como Gordon Moore con su teoría empírica predijo que  cada dos años (realmente son 18 meses) se duplicaría la capacidad de cómputo y los costos de producción cada vez se harían más baratos, sin embargo, durante los últimos años hemos llegado a un nivel en el qué estamos desafiando la física, por lo cual se han buscado otros mecanismos, como la computación cuántica, que promete y evidencia aumentar la capacidad de cómputo de una forma exponencial a lo que conocemos hoy día, aunque por ahora este poder es de uso exclusivo de los gigantes de la tecnología debido a su precio, complejidad y continuo desarrollo.

La data nos permite convertir y transformar la información de valor en materia prima  sin embargo las herramientas para explorarla van más allá de un Excel o simplemente una base de datos relacional- aunque estas son herramientas muy válidas y poderosas, pero si queremos hallar el valor real y profundizar en la data, debemos hacer uso de herramientas de ciencias de datos tales como R, Python, Scala, entre otras e incluso pensar un poco más allá de sumas, promedios, cruces de bases (buscarv) y tablas dinámicas. Aquí toma más relevancia el soporte de la estadística descriptiva, estadística probabilística, algebra, algebra lineal, entre otros, y en estos momentos las muestras no representan hipótesis porque estamos en una era donde las personas quieren y necesitan sentirse tratadas como únicas.

Ahora para sumarle otro ingrediente a este cóctel, según Forbes, el 90% de la data que se genera en el mundo es información no estructurada, tal como llamadas, chats, fotografías y videos, esto hace aún más complejo su análisis ya que si 2 + 2 = 4en data estructurada, donde cada atributo de dato es numérico. en un chat o una llamada «dos más dos» no necesariamente es igual a cuatro porque se requiere un contexto para argumentar esta afirmación. Por tal razón nace el procesamiento y entendimiento del lenguaje natural (NLP y NLU respectivamente en sus siglas en inglés).  

En Ressolve aplicamos estas técnicas enseñándole a una máquina que tiene capacidad de procesar grandes volúmenes de audios y textos, la cual es programada con unos algoritmos matemáticos que tienen la capacidad de escuchar conversaciones habladas y convertirlas a texto y dar asignación numérica a los textos. Esta además es entrenada por personas que estudian  ciencias sociales y lingüísticas para entender dialectos, modismos, sarcasmos, particularidades culturales,  entre otros usos que le damos a nuestro lenguaje. 

Con esta fórmula, Ressolve tiene la capacidad de interpretar grandes volúmenes de información en muy poco tiempo, con apreciaciones objetivas y permitiendo que las compañías tengan un conocimiento y entendimiento más detallado de sus clientes, colaboradores y usuarios, porque en este momento debemos pensar más allá de solo conocer a las personas por su género, rango de edad y uso de productos o servicios, que aunque es información importante, no necesariamente describe sus necesidades, sueños e intereses; debemos escucharlos, entenderlos y crear empatía proactiva que nos permita entregar y recibir valor, crecer y mejorar la calidad de vida. 

Ressolve es la inteligencia artificial entrenada para analizar e interpretar las conversaciones de cualquier canal de contacto, sean llamadas, chats, correos electrónicos, entre otros, para extraer conocimiento que aporte valor a tus clientes, colaboradores, usuarios y accionistas.